Dos jóvenes correntinos lograron recibirse de ingenieros civiles presentando como trabajo final un anteproyecto para la “Ampliación de Aulas del Colegio Nacional General San Martín de la ciudad de Corrientes”. El tema adquiere relevancia por lo que representa la institución en la historia de la educación regional.

El trabajo final, y su defensa correspondiente, es una instancia obligatoria que los estudiantes de la Facultad de Ingeniería de la UNNE en cualquiera de sus ramas deben cumplir para poder graduarse. Los proyectos innovadores o que den solución a un problema concreto de la sociedad, son aprobados en el ámbito académico pero no necesariamente son ejecutados posteriormente.

Ivan Ariel Katavich y Luis Bernardo Fortunato defendieron con éxito hace un par de días este trabajo que surgió ante una inquietud del Rector del Colegio Nacional, quien les planteó considerar la posibilidad de realizar una ampliación del edificio para destinarse a nuevas aulas debido a la alta demanda de vacantes que se viene produciendo desde hace varias décadas.

La carga histórica del Colegio Nacional es innegable. Fue el primer Colegio Secundario de Corrientes cuando se lo fundó en 1869. De él se desprendieron como anexos los Colegios Nacionales de Resistencia, Formosa e inclusive en ese claustro se iniciaron las actividades de la incipiente UNNE hasta contar con instalaciones propias y muchos de sus primeros Profesores también se desempeñaban allí.

“El primer gran desafío a considerar para el proyecto fue el de buscar la funcionalidad de la ampliación. Teníamos claro que cualquiera fuera la propuesta, debía mantener las características de diseño que tiene el edificio”. Lo expresado por el ingeniero Katavich no es un detalle menor ya que al tratarse de un Monumento Histórico Nacional no se pueden realizar reformas que no sigan su línea arquitectónica.

“Otro factor que nos planteamos fue el tiempo que la ampliación demandaría. En ese sentido consideramos un período deseablemente práctico para el funcionamiento del colegio, sin extenderlo de modo que deba suspender sus clases durante un tiempo extenso”, expresó el ingeniero Fortunato. Para evitar la prolongación de la obra, los profesionales proponen una selección de materiales, como así también una logística para transportarlos y planificaron los trabajos durante las vacaciones de verano para no necesitar la suspensión de actividades.

Luego de un relevamiento del edificio y de los planos existentes en los archivos de la institución, Katavich y Fortunato consideraron “que era posible volver a realizar obras para contar con nuevos salones”. De los planteos, prevaleció uno que se adecuaba a los Normativas Municipales vigentes, a las de Monumentos Históricos y al costo de obra.

Propuesta y justificación

“De todas las posibilidades analizadas, consideramos apropiado utilizar el espacio que se encuentra sobre el patio cubierto. Esta intervención permitirá dotar al colegio con aulas en un primer piso, a las que se accederá por escaleras y un ascensor para aquellas personas con movilidad reducida” detalló el ingeniero Katavich.

“Toda la nueva construcción de aulas, estará techada a dos aguas utilizando el mismo tipo de tejas francesas; con aberturas metálicas similares a las de la planta baja. Las paredes estarán revocadas con el efecto de “piedra parís” que actualmente poseen”, agregó Fortunato.

El diseño de la construcción mantendrá la misma línea arquitectónica del edificio, a excepción de la escalera, que por no contar con espacio suficiente y evitar modificar otros se la construirá en un extremo de los patios descubiertos.

“Esta propuesta nos permitirá la construcción en el espacio sobre el Patio Cubierto de un total de cuatro aulas, a razón de 3 aulas de 65 m2 y una de 68 m2, con un amplio pasillo de 3m de ancho para permitir la circulación de estudiantes y personal sin problemas, contando además con una ventilación e iluminación apropiadas” explicó Katavich.

“La obra a realizar consiste en quitar el techo y cielo raso existente y volver a reproducirlo. Las nuevas columnas se colocarán pegadas a las ya existentes para minimizar el impacto visual, las cuales serán visualmente iguales” complementó Fortunato.

Opciones no consideradas
Una opción que se descartó fue la de utilizar los subsuelos existentes debajo del Aula Magna. “Se desestimó porque el espacio no cuenta con una entrada independiente. Tampoco tienen buena ventilación ni una iluminación natural que lo hacen inviable como espacio para aulas”, detalló Katavich.

“Otra alternativa era la de transformar algunos espacios que no se utilizan, (Gabinete de Computación, Preceptorías y salones pequeños distribuidos en diferentes puntos del edificio”. Según Fortunato, una vez analizados estos lugares fueron descartados, porque no resultaban suficientes para admitir la cantidad de estudiantes que justifiquen el Proyecto ni tampoco cumplirían con el área necesaria para un aula recomendado por Infraestructura Escolar del Ministerio de Educación.

Aspectos Generales
Como todo proyecto, además de un detalle pormenorizado con los cálculos del tamaño de bases, vigas y columnas, la propuesta estima un costo de obra en el orden de los 27 millones de pesos.

Como algo novedoso, el anteproyecto ofrece una valoración económica. Este capítulo es totalmente creativo ya que no es sencillo cuantificar los beneficios de un proyecto educacional. Para determinarlo se tuvo en cuenta el costo de inversión inicial, calculado en un porcentaje del presupuesto; el costo de mantenimiento, deducible en un bajo porcentaje a 30 años; y el costo de operación, teniendo en cuenta salarios del personal.

En consecuencia se obtuvo un VAN positivo, un TIR mayor al 12%; los indicadores de rentabilidad que dan la pauta de que el proyecto es socioeconómicamente conveniente para su ejecución.

VAN (Valor Actual Neto):“Indica cuánto dinero de ganancia extra generará un proyecto, comparado con la mejor alternativa de inversión disponible. El monto de dinero resultante está expresado a valores de hoy. Criterio para la toma de decisiones: VAN > 0, por lo tanto el proyecto es atractivo y debe ser aceptado.

TIR (Tasa Interna de Retorno): “Indica la tasa de interés de oportunidad para la cual el proyecto será apenas aceptable. Criterio para la toma de decisiones: TIR > iop , el proyecto es conveniente.

Historia

El Colegio Nacional “General San Martín” fue originariamente un Colegio Jesuítico, luego refundado como el primer Colegio Secundario de la región NE y del cual dependieron como anexos varios Colegios del interior de la Provincia, como así también los Colegios Nacionales de Resistencia y de Formosa.

También supo ser sede de la incipiente Universidad Nacional del Nordeste; oficina regional de reportes para el Instituto Metrológico Nacional, para lo que contó con elementos de laboratorio y mobiliario europeo del s. XIX, un patrimonio bibliográfico especial en su Biblioteca, importantes obras de arte de reconocidos escultores y hasta un cañón de hierro completo de la Guerra de la Triple Alianza.

La Provincia sancionó la Ley N° 4287/89 declarando el edificio del entonces Colegio Nacional de Interés Provincial, la Municipalidad de la Ciudad de Corrientes dictó la Ordenanza Municipal No 3375/98 declarándolo de Interés Histórico Cultural, y a través de la gestión de la Comisión Nacional de Monumentos, Lugares y Bienes Históricos el Poder Ejecutivo por Dto. 523/19 lo declaró Monumento Histórico Nacional al cumplirse los 150 Años de su Fundación.