En el marco del paro nacional convocado por CTERA, con una manifestación al Palacio Legislativo a la que se sumaron jubilados, la Policía de la Ciudad activó el protocolo antipiquetes.
En el marco del paro convocado por la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA), docentes y jubilados marchan este jueves al Congreso, donde la Policía de la Ciudad aplicó el protocolo antipiquetes dispuesto por la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, para reprimir a los manifestantes y obligarlos a subir a la vereda sobre la avenida Entre Ríos.
Hacia el mediodía, los efectivos arrojaron gases contra la multitud que se moviliza ante la eliminación del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID) y la falta de llamado a Paritaria Nacional del sector, por un lado, y en reclamo de mejoras salariales para los jubilados, por otro.
«Estábamos tan solo en un carril y dando la vuelta al Congreso pacíficamente, denunciando el ajuste del Gobierno. Trajeron a la Policía, dijeron que querían negociar con nosotros. Están ajustando al pueblo trabajador y hay que salir a pelear», expresó a C5N uno de los docentes.
«Estamos enfrentando a una monstruosidad en el Gobierno, la violencia del ajuste es feroz, salarios, despidos. Encima, mandan a este gigantesco aparato represivo. Hay que hacer muchas marchas y unidas», planteó, por su parte, el exdiputado nacional Luis Zamora.
Pasadas las 12.30, los cordones policiales se desconcentraron y abandonaron la zona del Congreso.
«Los jubilados nos solidarizamos con todas las luchas: no solo por lo nuestro sino por Télam, el Banco Nación, los maestros. Tengo 71 años y desde los 18 estoy en la plaza. Voy a morir en una plaza», remarcó uno de los manifestantes una vez pasado el momento álgido de la represión.
*C5N


