La celebración comenzó hace días con los eventos tradicionales que tras dos años sin encuentros presenciales por la pandemia, adquirieron un valor extraordinario para toda una comunidad que esperaba este reencuentro. Hoy habrá actos oficiales y los festejos se extenderán hasta el fin de semana.
Su intendente, Ladislao Perduk valoró «nos llena de orgullo porque estamos honrando a los pioneros que vinieron de distintos lugares a poblar esta parte agreste del Chaco y después de mucho trabajo y sacrificio la han transformado en una tierra rica y próspera, que con el correr de los años hizo que cada vez sean más las personas que llegaran para afincarse en Tres Isletas y apostar al progreso y crecimiento de esa incipiente Colonia que crecía al cobijo de un crisol de razas formado por nativos, criollos, paraguayos, árabes, japoneses y gringos llegados de toda Europa”.
Festejos oficiales

Su historia
La ciudad de Tres Isletas está ubicada en el centro-norte de la provincia del Chaco, conforma el departamento Maipú y la principal vía de acceso es la Ruta Nacional 95, que la comunica al Norte con Zaparinqui y Juan José Castelli, y al sur con Presidencia Roque Sáenz Peña y la provincia de Santa Fe. Asimismo, la Ruta Provincial 9 la une al este con Colonias Unidas, la Provincial 46 al sudoeste con Concepción del Bermejo y la Provincial 27 hace lo propio con Avia Terai.
Fue fundada el 19 de agosto de 1937 según el decreto número 112.348 firmado por el presidente Agustín P. Justo. En este lugar se encontraba una laguna de aguas claras, rodeada por tres agrupaciones de árboles muy bien definidas y que comúnmente se denominaban «isletas». Éste era el punto obligatorio de descanso en el largo camino a través de los montes vírgenes y la fuente de donde los hombres y animales reponían energía y saciaban su sed. Por costumbre el lugar comenzó a llamarse «de las tres isletas» y conservó este nombre en su fundación oficial.
Cuando la Comisión de Agrimensores, encabezada por el Ing. Pillado Matheu, fue destinada a practicar la mensura en lotes pastoriles de 10.000 has. en el año 1912, lo hizo acompañada por algunas fuerzas militares de apoyo, en la creencia de que pudieran ser molestados por los aborígenes del lugar. Sin embargo, con gran sorpresa descubrieron que el mismo se hallaba totalmente deshabitado y sólo encontraron las inhóspitas pampas que caracterizaban el lugar.
Los primeros que arribaron a la zona no eran colonos, ni tampoco se afincaron, sino que transitaban por allí con sus arreos o se asentaban en forma transitoria.


