Con esta decisión, el país se suma a España en el marco de un plan energético que busca garantizar el funcionamiento de la industria en caso de un corte total del suministro. Las autoridades catalogaron como una medida desproporcionada.

Portugal avisó que no apoyará un plan de la Unión Europa (UE) para consumir 15% menos de gas para compensar la caída del suministro de Rusia, otro dolor de cabeza para la UE en momentos de incertidumbre económica por la guerra en Ucrania.

"Portugal va a oponerse" a esta medida "desproporcionada", declaró el secretario de Estado para el Medioambiente y la Energía, Joao Galamba, en una entrevista con el diario portugués Público.

La propuesta no esta "adaptada para países que no están interconectados" a la red gasífera, como Portugal, explicó.

Portugal se suma a la posición de España expresada por su ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, estimando que el plan no es necesariamente "justo" ni "eficaz".

La Comisión Europea pidió el pasado miércoles a los 27 que reduzcan voluntariamente su demanda de gas en los próximos ocho meses, una medida que debe ser discutida el próximo 26 de julio en una reunión de emergencia de los ministros de Energía de los países del bloque.

La propuesta se da en el marco de un plan energético que busca garantizar el funcionamiento de la industria en caso de un corte total del suministro por parte de Rusia en represalia por la respuesta de la UE a la invasión de Ucrania.

"Rusia nos está chantajeando, utilizando el gas como arma. Y si alguna vez hay una interrupción importante o incluso una interrupción total del suministro de gas (ruso), Europa tendrá que estar preparada", dijo el pasado miércoles la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, quien pidió al bloque que se prepare para un eventual corte total.

La guerra iniciada por Rusia en Ucrania empujó a la UE, además de otras potencias occidentales, a implementar un paquete inédito de sanciones contra Moscú, cuyo objetivo es asfixiar su economía.

La UE aprobó prohibiciones sobre el carbón ruso y la mayor parte del petróleo que entrarán en vigencia a finales de este año, pero no incluyó el gas natural porque el bloque de 27 naciones depende del suministro de gas su complejo industrial, generar electricidad y calentar hogares.

Ahora, el bloque teme que Rusia corte el gas para intentar causar estragos económicos y políticos en Europa este invierno.

Rusia ya cortó o redujo el suministro de gas a algunos países de la UE, lo que hizo temer una escasez, aunque el flujo fue reanudado esste jueves por una gasoducto clave que va de Siberia a Alemania tras 10 días de cierre por mantenimiento.

El tema arde en un bloque que aunque pudo centralizar políticas monetarias, comerciales, antimonopolio y agrícolas, aún no lo logra en asuntos energéticos, donde las capitales nacionales mantienen su autonomía.


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