De repente escuchó a una moto o un auto que se acercó y que le arrebataron la mochila, aunque segundos más tarde comenzó a sentir ardor en la espalda, cuando unas personas se acercaron para asistirla: le habían arrojado ácido.
Una patrulla que pasaba por el lugar la llevó hasta el Hospital Paroissien, donde la asistieron y le dieron las primeras curaciones, aunque su tratamiento aún continúa, ya en el Hospital del Quemado.
Sin embargo, en su relato Yésica contó que intentó radicar la denuncia correspondiente ante la Comisaría de la Mujer y en la Comisaría Primera de San Justo pero que no se la quisieron tomar por no saber quién fue el o los autores del hecho, algo que es verdaderamente muy extraño.
La víctima de este brutal suceso pide ayuda a quienes puedan aportar imágenes de lo ocurrido, aunque el caso fue finalmente caratulado como “homicidio en grado de tentativa” por el Departamento Judicial de La Matanza.
Fuente: Minuto1



