Famosos de tv y radio con Covid-19 y la difícil situación que atraviesan

La televisión apagó las luces de los estudios de grabación pero solo en lo que se refiere a las ficciones: volcada por completo a la cobertura de la pandemia, la pantalla chica continuó encendida sin pausa alguna desde aquel 20 de marzo en que se decretó la cuarentena obligatoria. Lo mismo ocurrió con la radio. Así fue como periodistas, conductores, panelistas y técnicos se expusieron al contagio desde el día 1.

En los primeros meses los programas debieron informar sobre casos de coronavirus registrados afuera del medio. Hasta que Lizy Tagliani dio positivo en junio; luego Andy Kusnetzoff. Y sin embargo, parecían situaciones excepcionales. Todo cambió en los últimos días, con contagios registrados uno detrás del otro: el COVID-19 derrumbó las burbujas radiales y televisivas.

Santiago del Moro y Guido Kazcka contrajeron el virus luego de que Claudia la Gunda Fontán obtuviera el resultado de su test: fue la primera famosa contagiada de La 100. Cada mañana, en dos programas distintos, los tres comparten un estudio que cumple con todas las normas sanitarias previstas por las autoridades. Pero no alcanzó.

Catherine Fulop -integrante de la misma emisora- corrió igual suerte: terminó internada internada en observación en el Instituto Argentino de Diagnóstico y Tratamiento, en Barrio Norte. “La pasé muy mal”, dijo la actriz venezolana.

Cathy terminó propagando el virus en su casa, afectando a su hija menor, Tiziana (también pasó una noche en una clínica, pudiéndose descartar una neumonía), su esposo, Osvaldo Sabatini, y hasta a su suegra, Beatriz Sabatini, quien había ido a vivir con ellos luego del arranque del confinamiento.

Marcela Tauro es compañera de Fontán y Del Moro. Pero por su participación en distintos programas televisivos, ya se había sometido a tres hisopados en los últimos dos meses. Uno, por caso, luego de que Alejando Fantino contrajera el virus. or esa razón, en la víspera del cuarto test -por los casos de La 100- la panelista de Fantino a la tarde, por América, llegó a un sincericidio brutal: “No puedo más, ¡pido contagiarme!”, reveló la ex Intrusos, angustiada. Un día más tarde obtuvo el resultado: tiene COVID-19.

El positivo de Hernán Drago es un tema aparte: la noticia generó un verdadero revuelo en las redes sociales, con la inédita propuesta de cientos de mujeres que se ofrecieron a cuidarlo. Sucede que el modelo es uno de los grandes protagonista de la televisión en la pandemia, con su papel en Bienvenidos a bordo. Aquí, otro hecho curioso: Drago no sabe cómo ni cuándo se contagio, porque si bien comparte el estudio con Guido, las medidas sanitarias son extremas. Y apenas si salió de su casa en estos meses. Ahora está allí, aislado en un cuarto de sus hijas y su ex esposa, con quien convive pese a estar divorciados.

En los estudios radiales y televisivos se respira con cierto alivio por la llegada del fin de semana. Aunque está claro que las empresas periodísticas cumplen con recelo todo lo que indican los protocolos, los sábados y los domingos la presencia en los pasillos de los canales y las radios disminuye, y entonces el coronavirus parece dar tregua por unas horas.

Justo en una semana que había comenzado con una gran noticia: el alta de Eduardo Feinmann. Porque como dice el periodista, nadie está exento de ser alcanzado por el virus. Y cuidarse es la única receta que puede prescribir los médicos.

Este repaso de celebridades argentinas alcanzadas por el COVID-19 tiene un apartado internacional. Y se vincula con Wanda Nara. Ella dio negativo, pero su esposo, Mauro Icardi, y tres de sus cinco hijos contrajeron el virus en una vacaciones que pasaron en Ibiza, España, con otros futbolistas del PSG y sus correspondientes familias; uno de ellos fue Neymar, también contagiado.