El creer que nada trágico podía ocurrir y dejar todo librado a la suerte en la muerte de Enzo Pittau

Redacción Chaco 24 News

El creer que nada trágico podía ocurrir, el confiarse en que la vida transcurriría sin sobresaltos y dejarlo todo librado a la suerte, marcó un antes y un después en la historia de Enzo Pittau. Su nombre hoy nos golpea con fuerza y nos recuerda lo efímera y frágil que es la existencia.

Enzo Pittau no imaginó que aquella decisión o aquel instante terminaría costándole la vida. Como tantas veces, confiamos en que nada malo sucederá, que la tragedia siempre es cosa de otros, pero esa ilusión puede desmoronarse en un segundo.

Su muerte deja en evidencia la importancia de la prevención, de la conciencia y de la responsabilidad. Porque cuando lo dejamos todo al azar, cuando creemos que nada nos pasará, las consecuencias pueden ser irreparables.

¿Por qué decimos “Dejamos todo al azar?, justamente porque ante semejante tragedia, no se contaba con lo más mínimo, una ambulancia.

Hoy, el nombre de Enzo nos recuerda que detrás de cada tragedia hay una historia, una familia y un corazón que deja de latir. Que sirva de llamado de atención para que nunca más confiemos la vida —la más valiosa de todas las cosas— a la suerte.