El joven de 34 años salió a pescar y nunca volvió. Su compañero de canoa está detenido y sospechan que hubo una pelea fatal.
Por Redacción
La tranquilidad habitual del barrio San Pedro Pescador, en las inmediaciones del puente interprovincial, se vio sacudida por un hecho que aún mantiene en vilo a una familia. Ángelo Emanuel Miño, de 34 años, fue reportado como desaparecido tras salir a pescar el miércoles 16 de abril y no regresar a su hogar. Desde entonces, se desconoce su paradero.
La última comunicación que tuvo con sus seres queridos fue a través de un video enviado por WhatsApp al grupo familiar, el jueves 17 a las 19 horas. En él, aseguraba que regresaría pronto a casa. Sin embargo, ese regreso nunca ocurrió.
Preocupada por la ausencia, su pareja, Olga Beatriz López (30), comenzó a hacer averiguaciones por su cuenta y descubrió que Ángelo había salido a pescar con un hombre identificado como Matías Barrios, alias «Mati». A partir de allí, las versiones comenzaron a volverse cada vez más alarmantes.
El dato clave y una confesión extraoficial
Fue Sebastián Sena, empleador de Miño y dueño de la canoa utilizada esa noche, quien aportó un dato clave a la investigación. En una llamada telefónica, Sena le dijo a la mujer: “Lencho (por Miño) anoche salió a pescar con un vago y me contaron que pelearon. Lencho le pegó con un remo en el brazo al vago. Ahora fui a mirar por la canoa y no está. El vago se fue a atender a la salita…”.
Esa información fue suficiente para que la denuncia fuera radicada ante el fiscal Víctor Recio, quien en coordinación con la policía logró identificar y detener a Matías Barrios, la última persona que vio con vida a Miño.
Según declaró Sena, Barrios tomó sin permiso su canoa para salir a pescar junto a Miño, en lo que parecía ser una noche tranquila en el río. Pero algo sucedió: los investigadores sospechan que tras una discusión, Barrios habría atacado a Miño y luego descartado su cuerpo, aunque hasta el momento no se han hallado rastros de la víctima.
Detención y misterio
Barrios fue detenido dos días después de la desaparición y permanece bajo investigación mientras continúa la intensa búsqueda del cuerpo. La hipótesis principal apunta a un crimen tras la pelea en la embarcación. La canoa en cuestión tampoco fue localizada hasta el momento.
El caso ha generado conmoción entre los vecinos de la zona ribereña y la familia de Ángelo clama por respuestas. Mientras la justicia avanza con cautela, la comunidad espera que en las próximas horas surjan novedades que permitan esclarecer el hecho y, sobre todo, encontrar a Miño.


