Se consideró una victoria de la oposición el haber pospuesto el tratamiento de la ley “Ómnibus” y llevar su situación a foja cero. Es decir, el tratamiento quedó trunco.
En primer lugar, ¿Porque se llamó ómnibus?
Recibe ese nombre porque dentro de la normativa figuran los principios mas importantes que van a marcar las decisiones fundamentales de un gobierno. Es decir, llevan aspiraciones de tipo económico, financiero, social, técnico, industrial, educativo, etc.
Esa forma de considerar muchos temas emula a un colectivo o bus en la carretera, por eso se llama “Ómnibus”.
El proyecto de Miley llevaba aspiraciones que rememoraban a las dictaduras más terribles de la república, especialmente al que se autodenominó “Proceso de Reorganización Nacional”
Ahora el proyecto de ley que había entrado por cámara de diputados, si se aprobaba en general y luego en particular (todo por diputados) pasaba a los senadores.
El proyecto no se aprobó en particular, repito: no se aprobó en particular y eso malogró totalmente su tratamiento.
En estos momentos el presidente Miley bajó el proyecto de ley. Esto significa que en primer lugar la Argentina va a tener mas virulencia en todo sentido.
Es necesario aclarar algo. El DNU está vigente. Parecería ridículo y dicotómico decir esto, pero solo la Corte Suprema de Justicia puede desactivar la vigencia de este.
Volvemos al tema de la violencia. Miley se encuentra (ahora) en Israel luciendo una Kipá (o gorrita de carácter israelí) frente al muro de los lamentos. También enarboló aseveraciones de condena a Hamas. Visita el país señalado en medio de una invasión a Gaza. Mostrando fotos con Netanyahu y poniendo “cara de sonrisa”.
Recordemos a Menem y sus relaciones con Siria o medio oriente, le costó a nuestro país los atentados de La Embajada de Israel el martes 17 de marzo de 1992 y la A.M.I.A. el lunes 18 de julio de 1994 ambos con bombas; con 22 victimas mortales la embajada y con 85 personas asesinadas en el caso de la mutual. No incluyo los heridos.
El tener un Presidente que tome partido por un sesgo religioso (en este caso de proyección internacional) trajo el terrorismo a la Argentina. Hablo de Carlos Saúl.
¿Miley va a traer el terrorismo internacional? Las demostraciones de genuflexión son tristísimas. Como presidente no debería mostrar su simpatía por la fe de nada ni de nadie. Los primeros mandatarios representan a todos no a un sector. Menos entregarse a una religión enfrascada en una guerra de carácter internacional con varios atentados en nuestro país.
Llama la atención como las nuevas generaciones desacreditan el accionar de los partidos tradicionales, pero aceptan al presidente. Esto merecería un estudio social y psicológico dado que muchos votan en contra de sus propios intereses, muchas veces no lo hacen por ignorancia sino por odio.
La cultura del YA, quiero Ya, necesito Ya, impregnó toda la sociedad argentina y allí vemos una de las aristas de la aparición de Miley.
La intención del actual Presidente y sus Ministros es ajustar y ajustar a un pueblo que no da más.
El Ministro Luís Caputo ya amenazó que va a ajustar mucho peor de lo que la gente esperaba.
Tiene dos opciones el actual primer mandatario. Un decreto o DNU o llamar a un plebiscito.
Como mencionamos si ejecuta un DNU depende de la aprobación de la Corte Suprema. Ahora si la solución es un plebiscito. Ocurre lo siguiente:
¿Qué es un plebiscito?
La Constitución nacional dice que el presidente de la Nación o el Congreso pueden someter a consulta popular (ESTO ES UN PLEBISCITO) temas de interés general.
¿Cuál es la diferencia entre un plebiscito vinculante y un no vinculante?
La norma establece dos tipos de consulta: vinculante y no vinculante. La vinculante es convocada por el Congreso para someter al pueblo un proyecto de ley y cuyo resultado obliga al Gobierno.
La no vinculante, puede ser promovida por el Congreso o el Poder Ejecutivo. Pero no es obligatoria.
El artículo 40 dice que la Cámara de Diputados puede realizar lo siguiente: … Una consulta popular vinculante es un mecanismo de participación ciudadana que permite a los ciudadanos votar sobre un proyecto de ley. La consulta es vinculante cuando la convoca el Congreso, a iniciativa de la Cámara de Diputados.
En una consulta popular vinculante, el voto de los ciudadanos es obligatorio. Si el electorado apoya la iniciativa, el proyecto se convierte automáticamente en ley.
La consulta popular vinculante debe realizarse dentro de un plazo no inferior a 60 días y no superior a 120 días corridos desde la fecha de la ley o el decreto de convocatoria en el Boletín Oficial de la Provincia.
Toda consulta popular vinculante será válida y eficaz cuando haya emitido su voto no menos del 35% de los ciudadanos inscriptos en el padrón electoral nacional.
Miley va por la consulta vinculante. Buscará que el propio pueblo argentino vote en contra de sus intereses. ¿Se puede esperar algo bueno de lo místico, lo desinteresado y el recuerdo de los atentados?
LIC. ALEJANDRO JAVIER ZABALETA,


