Cuáles son las bases psicológicas de este tipo de vínculo tan ambiguo y difícil de definir y que está cada vez más presente en la sociedad. Consultamos con especialistas.

El fenómeno de los “frenemies”, también llamados "amienemigos", refiere a un vínculo entre dos personas que, por su carácter ambiguo, resulta difícil de definir. Los lazos parecen de amistad, sin embargo, se sostiene en conflictos y tensiones que alternan entre el amor y el odio.

En la película de Disney llamada “Amienemigos”, que está basada en la novela de Alexa Young y que fue estrenada en enero de 2012 en Disney Channel, se retrata en profundidad este tipo de vínculos especialmente complejos durante la etapa adolescente.

“En un intento de descifrar la complejidad de los vínculos humanos, aparecen conceptos y términos como "frenemies", que describen relaciones teñidas por una dualidad desconcertante”, introduce a NA Ornella Benedetti, psicóloga y co-fundadora de RedPsi. “Estos lazos, a menudo caracterizados por interacciones que oscilan entre el cariño y la enemistad, nos desafían a reconsiderar nuestras percepciones y conceptos tradicionales. La palabra "frenemy" en inglés, una fusión lingüística de "friend" (amigo) y "enemy" (enemigo), encapsula una relación donde la amistad y la enemistad parecen coexistir, creando un paradigma complejo”, detalla.

Los “frenemies” suelen aparecer en circunstancias donde las personas comparten intereses comunes, pero también tienen objetivos o deseos que se superponen: “La prevalencia de los "frenemies" en la juventud es particularmente notable, probablemente por ser una etapa de la vida donde está muy marcada por la exploración de la identidad y la búsqueda de pertenencia.

Al mismo tiempo, esta dinámica “se refleja en múltiples ámbitos de la vida juvenil, desde las aulas hasta las redes sociales, donde la necesidad de ser reconocido y valorado se enfrenta a menudo con el deseo de superar a los demás”. Es que, como explica Benedetti, "los jóvenes, en su camino hacia la definición de su identidad, pueden encontrarse atrapados en un ciclo de comparaciones y rivalidades, a menudo exacerbadas por la omnipresencia de las plataformas digitales que fomentan una cultura de exhibición y competencia constante. Se pueden observar momentos en que la colaboración y el apoyo mutuo surgen de manera genuina, pero estos pueden ser rápidamente eclipsados por la envidia o la necesidad de destacarse a costa del otro”.

“Esta realidad nos invita a reflexionar sobre cómo se configuran nuestras relaciones en la sociedad moderna. ¿Estamos teniendo vínculos genuinos y reales, o estamos atrapados en un ciclo de competencia e individualismo? ¿Pueden coexistir la amistad y la enemistad a la vez en una misma relación? ¿Por qué es tan necesario para la sociedad actual definir las relaciones con estos términos como “frenemies”? ¿Será que es más fácil definir qué pensar las relaciones y las emociones más allá de una terminología?”, aporta a NA el psicoanalista Santiago Silberman.

En esta línea, considera que el fenómeno de los "frenemies" nos puede “desafiar a mirar más allá de las etiquetas convencionales y a explorar la profundidad y autenticidad de nuestras relaciones”.

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En el ámbito laboral también hay "frenemies"

“Es común encontrar en el consultorio historias de frenemies en el ámbito laboral”, dice Silberman y brinda un ejemplo: “Como sucede con el caso de Ana y Carlos, quienes trabajan en el mismo departamento. Externamente parecen llevarse bien, colaboran en proyectos y comparten almuerzos diariamente por elección. Sin embargo, en realidad, ambos compiten por un ascenso y a menudo buscan superarse el uno al otro, a veces incluso mediante tácticas poco éticas. En sus interacciones, hay una mezcla de camaradería y competencia. Se ayudan mutuamente cuando es beneficioso, pero también están atentos a las oportunidades de destacarse a expensas del otro. Esta dinámica crea una relación compleja y tensa, donde la línea entre la amistad y la rivalidad es borrosa”.

“Este tipo de relaciones -continúa el experto- se caracterizan por sentimientos encontrados: por un lado, existe un cierto nivel de respeto y colaboración entre ambos, donde se impulsan constantemente a ser mejores, pero por otro, hay desconfianza y competencia”.

Por su parte, Benedetti retoma a modo de cierre para decir que “los frenemies, especialmente en la juventud, representan un desafío único, dado el contexto de desarrollo emocional y social en el que se encuentran. Entender y abordar estas complejas relaciones es esencial para fomentar un desarrollo saludable y relaciones interpersonales positivas en esta etapa crucial de la vida”.

Fuente:NA


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