La Justicia condenó a 7 años de prisión domiciliaria a Noemí Alvarado, de 82 años, una docente acusada de corrupción de menores y partícipe necesaria del abuso sexual de dos niñas, perpetrado en los años '80 por su esposo, el exdiputado ya fallecido Daniel Pacce, en el juicio por el caso más antiguo de abuso infantil que llegó a los tribunales.

La Cámara Tercera en lo Criminal, presidida por Ernesto Azcona, e integrada por Virginia Ise y Natalia Kuray, dio a conocer la sentencia 158/21 que condenó a Alvarado como "autora responsable del delito de corrupción a la promoción de menores agravada por ser las víctimas, menores de 12 años de edad, en concurso ideal con abuso deshonesto".

Las víctimas son las denunciantes Rosalía Alvarado y María Belén Duet, quienes fueron sometidas a abusos cuando tenían 3 y 6 años, entre 1979 y 1984, en su domicilio ubicado en la calle Cervantes 238 de la capital chaqueña.

La condenada era la directora de una escuela donde la madre de María Belén era docente.

Una multitud esperó en la puerta de los Tribunales. Allí, estuvo también Rosalía, quien emocionada agradeció el apoyo. "Cuando pudimos poner en palabras este horror, tuvimos este colchón de amor", dijo.

"Gracias porque este logro es colectivo. Solitas en el silencio no hacíamos nada. Lo que más deseo es que todos se sientan parte y esto es para todos los sobrevivientes de abuso sexual en la infancia", continuó la joven quien agregó: "Nunca más solas, nunca más en silencio, yo si te creo".

El juez dispuso, al difundir el fallo en modalidad remota, que la mujer cumpla prisión domiciliaria, "atento a la edad que registra la condenada Noemi Lucia Alvarado".

"Se le hace saber que deberá permanecer en el domicilio fijado en el cumplimiento de la pena y no podrá ausentarse más allá de lo autorizado, sin la autorización judicial", afirmó Azcona.

Por su parte, la abogada de las víctimas del caso de abuso sexual más antiguo en llegar a juicio, Nahir Barud, se manifestó conforme con la condena y el escenario de emoción que vivían las familias y las víctimas denunciantes.

"Estamos muy conmocionados, la mamá de Rosalía (Alvarado) estuvo adentro de la sala con la hermana de Belén (Duet) y es un fallo y un suceso histórico en el Chaco", manifestó a Télam la abogada en medio de llantos y abrazos con las familias.

Barud señaló que otras victimas que declararon pero que aún no se animaron a hacer la denuncia, "también están muy conformes porque es una sentencia condenatoria".

La abogada informó que tanto la defensa de la condenada, Ricardo Urturi y Lidia Lezcano de Urturi como Alvarado, no estuvieron presentes en la sentencia judicial y siguieron el proceso vía Skype.

Sobre la resolución del juicio, Barud dijo: "Al fin que la Justicia llegó y deja un mensaje claro: Esto no puede suceder nunca más y cuando suceda, estará la lucha de personas sobrevivientes de estos delitos tan aberrantes y las organizaciones para apoyarlas, no están solas".

Las sobrevivientes y protagonistas de esta historia pasaron por distintas instancias judiciales hasta lograr llegar al juicio, ya que el tiempo transcurrido entre los abusos y la denuncia -unos 37 años- imponía el argumento judicial de la prescripción.
Las sobrevivientes y protagonistas de esta historia pasaron por distintas instancias judiciales hasta lograr llegar al juicio, ya que el tiempo transcurrido entre los abusos y la denuncia -unos 37 años- imponía el argumento judicial de la prescripción.

El juicio

El debate oral comenzó a fines de mayo y desde entonces pasaron 26 testigos ante la Cámara Tercera en lo Criminal.

Durante la primera jornada de alegatos, celebrada el 4 de agosto, el fiscal Sergio Cáceres Olivera había solicitado 10 años de prisión efectiva bajo modalidad domiciliaria para Noemí Alvarado en virtud de unos hechos que consideró probados y que ocurrieron entre 1979 y 1986, entre los 5 y los 12 años de Rosalía y a los tres años de Belén.

El fiscal Olivera, había manifestado que en el caso de Noemí, "su rol era el de 'facilitar' los abusos porque era la que 'llevaba a los niños y niñas a la habitación con una televisión grande y una videoreproductora', y donde esperaba Pacce".

"Pero Daniel Pacce no podía actuar sin Noemí. Había una complicidad, un contrato entre estas dos personas y un pacto de silencio por el que aún después de muerto Daniel, Noemí se ocupó de tratar de silenciar a quienes fueran víctimas. Noemí sabía lo que sucedía, que estaba mal y por eso pretendía que se guarde silencio", dijo.

Durante el juicio también se conocieron los testimonios de los hermanos DM y LM, quienes contaron sus abusos pero pidieron no ser identificados. Ambos, ya adultos, se quebraron en llanto en el momento de declarar.

Pacce fue funcionario del gobernador chaqueño Florencio Tenev (1983-1987) y diputado nacional del Partido Justicialista por Chaco entre 1987 y 1991. Murió en 2018.

Si bien estos hechos se produjeron antes de las reformas introducidas por Ley Piazza (2011) y la posterior Ley de Respeto a los Tiempos de las Víctimas (2015), los casos no están prescriptos y pueden ser igualmente juzgados hoy en virtud de los tratados internacionales que Argentina ya había suscripto en esos años.

Las sobrevivientes y protagonistas de esta historia pasaron por distintas instancias judiciales hasta lograr llegar al juicio, ya que el tiempo transcurrido entre los abusos y la denuncia -unos 37 años- imponía el argumento judicial de la prescripción.

Télam

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