Desorden entre internos en la comisaría Segunda de Barranqueras: piñas, amenazas y armas caseras de por medio

Desorden entre internos en la comisaría Segunda de Barranqueras: piñas, amenazas y armas caseras de por medio

Según indica el parte policial, el desorden comenzó cerca de las 23:30 de ayer y culminó a las 2:30, tras la colaboración de referentes de Derechos Humanos que llegaron a una mediación.

Fueron tres los jóvenes que agredieron físicamente a otros dos internos. Tenían armas de fabricación casera.

La riña comenzó entre dos bandos. Por un lado, tres jóvenes de 22, 23 y 25 años -quienes se encuentran privados de su libertad por robo a mano armada, daños a bienes del estado y lesiones y resistencia contra la autoridad- propinaron golpes de puño y patada a otros dos internos de 35 y 39 años, ambos detenidos por delitos contra la integridad sexual, privación de la libertad y amenazas en contexto de violencia de género.

Según consigna el parte policial, personal de la Segunda escuchó ruidos provenientes del sector de celdas y del patio, por ello, se dirigió hacia el lugar y notó el desorden. Inmediatamente se constituyeron al lugar otros efectivos policiales para intentar calmar la situación.

En el sector de celdas, los jóvenes agredían físicamente a los otros dos sujetos y, con armas blancas de fabricación casera amenazaban con lesionarlos y quitarles la vida. Aducían que el motivo del desorden era por las visitas. Según informó la Policía, los internos requerían el régimen de visitas “en forma urgente”.

Referentes de la Subsecretaría de Derechos Humanos intentaban controlar la situación, pero la riña continuó hasta pasadas las 2 de la madrugada entre amenazas, discusiones y golpes entre internos.

Fue cerca de las 2:15 cuando Nayla Bosh, la subsecretaria comenzó un diálogo con los detenidos para que depongan su actitud. Finalmente, cerca de las 2:30, los internos cedieron y arrojaron al pasillo dos lanzas que tenían en sus puntas bombillas metálicas, a cambio de que no se realice la requisa protocolar.

De esta manera, se restituyó el orden en el lugar y el medico policial en turno, asistió a los presentes, pero no hubo personas lesionadas.