lunes 20 de abril, 2026

"No me quiero morir", las desesperantes palabras del joven que fue ejecutado por un policía en Ituzaingó

14 de marzo 2026

"No me quiero morir", fueron las pocas palabras que logró expresar Juan Cruz Leal antes de fallecer, pasadas las 22 del jueves, contra el cordón de una calle en Ituzaingó, provincia de Buenos Aires. El muchacho de 20 años acababa de recibir un balazo en la pierna por parte de Lucas Adrián Gómez, un oficial de la Policía de la Ciudad que luego afirmó que actuó "en defensa propia".

Gómez, de la División Servicio Especial de la Autopista de la Policía de la Ciudad, quedó detenido en las últimas horas en conexión con el ataque a Juan Cruz y a su amigo, también de 20 años, que iba en la moto con el muchacho y también resultó herido.

Personal de la UFI número 2 de Ituzaingó lo investiga por "homicio agravado", pero por ahora se negó a declarar. Lo que sí salió a la luz fue el testimonio de vecinos de la zona, que dan cuenta de un posible caso de gatillo fácil.

El oficial sí le relató su versión de los hechos a los efectivos de la Policía bonaerense que acudieron cuando un vecino llamó al 911 al escuchar los gritos de las víctimas.

Aún entonces Gómez dio diversas versiones de los hechos: "se bajaron y me insultaron", afirmó, y dijo que los jóvenes lo perseguían para robarle, y que él se identificó como policía antes de dispararles con su arma, una pistola 9 milímetros.

"Percibí que me querían robar", aseguró el oficial de la Policía de la Ciudad, que llevaba en su propia moto a una mujer, posiblemente su pareja.

Antes de llegar a la esquina de Martín Rodríguez y Perdomo, Gómez sacó su arma y les disparó a Juan Cruz y a su amigo, Daniel Kuhne, que también iban en una moto.

En la puerta de su casa, Daniela, una vecina que vio la secuencia apenas ocurrió el tiroteo, relató ante la cámara de C5N: "Escuchamos un ruido, de los disparos. Salí detrás de mi esposo y vimos al muchacho con el arma en la mano, y no quería que nos acerquemos, y a los chicos tirados en el piso".

"Uno lloraba y le decía que recién habían salido de jugar a la pelota. Lo vi tirado ahí, sangraba el chico. Le pedía auxilio. Le decía al muchacho -después nos enteramos de que era policía- que no se quería morir", expresó la mujer.

"Mi esposo se sacó el cinto para que le hicieran un torniquete. Y el policía le decía 'cómo me vas a pasar así, cómo me vas a pasar así'. Le dijo a una chica que estaba con el muchacho que lo revisara al otro, si tenía algún arma. Delante de nosotros lo revisaron y no tenían un arma. Así que...", convino.

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