El llanto de Esmeralda Mitre: “Tuve días muy oscuros”

El llanto de Esmeralda Mitre: “Tuve días muy oscuros”

La actriz no pudo evitar emocionarse al mencionar a su papá, Bartolomé Mitre.

A los 79 años, murió Bartolomé Mitre. El director de diario La Nación estaba pasando por algunos problemas de salud. Esto sucedió a principios días de la cuarentena estricta en marzo.

Esta mañana, Esmeralda Mitre estuvo invitada en Los ángeles de la mañana y al recordar a su papá no pudo evitar emocionarse hasta las lágrimas. “Me dijo ‘Yo soy el protagonista en tu casamiento’. Lo decía en serio, ese era mi papá, un ego enorme”, comenzó su relato sobre quién era su padre.

"La cuarentena ayudó mucho, porque fue cuando zafé de las lágrimas. Igual tuve días muy oscuros, unas seis o siete noches sin poder dormir”, comentó.

 “Sí, una semana antes me pude despedir, porque justo nos agarró el coronavirus. Primero lo vi, y después lo llamé por teléfono, porque ya no lo podía ir a ver, y me dijo ‘Te amo’ como cinco veces. Yo sentí el año pasado que se iba a ir, y la verdad que me pareció que estaba bien. Me dijo ‘Se me está haciendo un poco largo ya’. Él era el que me defendía a mí de todos los alrededores. Cuando estaba él, ninguno de mis hermanos más grandes se me animaba”, agregó emocionada.

“Yo nací dentro del patrimonio ‘legítimo’, por decirlo de alguna manera, el que más duró fue el de mi madre y el de mi padre, y donde se forjó la familia. Mi madre estaba casada con el pintor Nicolás García Uriburu y con él tuvo a Azul, mi hermana y, al mismo tiempo, mi padre estuvo casado con Dolores, que tuvo a Dolores, Bartolomé y Rosario. Y estuvieron ocho años casado papá y diez años mamá. Y después García Uriburu se vuelve homosexual, o era homosexual, y fue muy duro para mi madre, y se casan mamá y papá y estuvieron juntos 25 años”, señaló.

"Mis hermanos me llevan diez años, doce, trece, entonces no fue como un lindo regalo que llegue yo. De hecho, uno de mis hermanos se encerró una semana en casa en un cuarto, y dijo ‘Ahora tienen lo que querían, una hija rubia con ojos celestes’", recordó como una anecdota de la familia.

"Siempre prediqué amor, siempre los vi más grandes y les decía ‘Quiéranme’, y ellos me decían ‘Andá a pedirle plata a papá’. Y yo iba y le pedía a mi papá para darles después a ellos para casi ‘comprarlos’. Y un día me hinché y les dije ‘Basta, chicos’, y los fumigué. Si no me quieren, para qué insistir”, concluyó.

 

Revista Pronto