Desde la presidencia de SAMEEP he expresado, tanto públicamente como al interior de la empresa, mi rechazo al aumento de la tarifa del agua; la oposición terminante a las políticas de vaciamiento y privatización de la misma; y mi apoyo absoluto a la demanda del pase a planta de los trabajadores adscriptos.
Está claro que este principio no es el mismo para el gobierno nacional y el provincial ya que en cada medida que toman intentan profundizar el ajuste contra el pueblo. En la provincia del Chaco en particular, esto se ve reflejado , por ejemplo, en los miserables porcentajes que quieren imponer a la docencia y demás sectores de trabajadores del Estado provincial.
Ante los rumores de mi renuncia al cargo, desmiento absolutamente los mismos. Por el contrario, renuevo y refuerzo mi voluntad de ponerme al frente del embate que se intenta contra la empresa, contra los trabajadores de la misma y contra el pueblo en general, en la línea de ajustar para abajo, como siempre ha sucedido, en función de «solucionar» las crisis que los sucesivos gobiernos y administraciones han generado y, además, seguir adelante con sus negociados.
Este compromiso lo hago extensivo a todo el cuerpo directivo de SAMEEP. Pero fundamentalmente, a las y los trabajadoras y trabajadores que cotidianemente son quienes sostienen, con su trabajo y su esfuerzo, el servicio esencial de proveer de agua a toda la población.
Por último, un párrafo en particular para ellas y ellos. Es mi voluntad inquebrantable defender junto a ustedes todos los reclamos aquí expresados. La lucha es el único camino para conquistar nuestros derechos, y allí estaré como uno más con la férrea convicción que serán las y los trabajadoras y trabajadores los que, con la movilización, podrán defenderlos.
Pablo Sánchez
