La mujer dijo que su hijo mayor tiene problemas de adicciones y hasta, incluso, pidió ayuda a la Justicia; aunque en Goya sus vecinos aseguran que en su vivienda y la de su esposo funcionan "kioscos narcos". La Justicia Federal podría involucrarse en la investigación.
El caso del bebé ingresado el fin de semana en el hospital de Goya por una intoxicación severa por ingesta de cocaína, destapó una realidad que está latente en aquella ciudad. En la vivienda en la que reside la criatura con su madre y sus hermanos había cocaína, según la mujer, porque uno de sus hijos, de 18 años, es consumidor y a quien le atribuyen la propiedad de la droga.
Si bien el dato también lo tiene la Policía, fuentes consultadas indicaron que la vivienda es del padre del niño, quien estaría relacionado a la venta de estupefaciente, al igual que la madre, cuya casa queda a unas cuadras de allí, en el barrio San Ramón, y donde funcionaría un "kiosco narco"; un dato que "en Goya todos saben", reveló otra fuente. La Justicia Federal podría hacerse cargo en las próximas horas de la continuidad de la instrucción de la causa.
El hecho ocurrió el sábado cerca de la medianoche en un inmueble ubicado en el barrio Esperanza de la ciudad de Goya, propiedad del padre del bebé y donde toda la familia estaba pasando el día.
Según información un hijo, de 18 años, de la mujer, tendría problemas de adicción y era quien estaba mirando televisión, al cuidado de su hermano en la habitación de su madre, cuando se le cayó una bolsita con cocaína y no lo notó. Esto fue advertido por el bebé de poco más de un año, quien la agarró, se la llevó y la abrió fuera del alcance de su vista.
