A medida que avanza la investigación surgen más detalles sobre la brutal asesinato de José Enrique Del Río y Mercedes Alonso, cometido el miércoles pasado. La empleada doméstica está detenida, y este viernes fue indagada por la Justicia.
A medida que avanza la investigación sobre el doble crimen de Vicente López en el que José Enrique Del Río, de 74 años, y Mercedes Alonso, de 72 años, fueron brutalmente asesinados, salen a la luz escabrosos detalles y surgen hipótesis sobre su trágico final. Hasta el momento, está detenida quien era su empleada doméstica, María Ninfa Aquino.
El asesinato de las víctimas habría tenido lugar el miércoles por la tarde o noche, posiblemente a partir de las 17, aunque aún se aguarda la precisión de la data de muerte. Del Río -abogado jubilado- sufrió tres disparos y Alonso tenía un balazo en nuca.
Doble crimen de Vicente López: los detalles
El matrimonio asesinado fue encontrado sin vida en el interior de su Mercedes Benz E350, con los cinturones de seguridad colocados en los asientos delanteros. La mujer ocupaba el lado del conductor y el hombre, el del acompañante.
Según sostienen investigadores, el homicida los ejecutó con una pistola calibre 9 milímetros de atrás hacia adelante y de derecha a izquierda, por lo que se cree que los disparos fueron efectuados desde el asiento trasero. No obstante en el living de la vivienda también se encontró un disparo que atravesó un almohadón y quedó incrustado en el piso de parquet.
En el marco de la investigación, Martín Gómez y Alejandro Musso, los fiscales que llevan adelante la investigación, manejan dos hipótesis. Una de ellas consiste en que él asesino o asesinos llegaron a bordo del auto con el matrimonio, luego de que salieron a hacer unas compras a un supermercado –las bolsas con mercadería quedaron arriba del auto-. La otra, que alguien les proporcionó una copia de la llave y los sorprendieron adentro.
Aquino, quien trabajaba desde hace 12 años con el matrimonio, fue indagada este viernes por el doble asesinato.
La mujer quedó detenida luego que se realizara un allanamiento de su domicilio, donde encontraron las llaves de la caja fuerte de la pareja asesinada. De tal manera, la empleada doméstica quedó imputada como partícipe necesaria de robo y homicidio agravado criminis causa, que prevé una pena de prisión perpetua, según ordenaron los fiscales.
Además, el teléfono de la detenida quedó secuestrado, al igual que los de sus dos hijos mayores de edad.
“Tuvo comportamientos raros y dio algunas explicaciones inconsistentes. No hay aún nada concluyente, pero sí indicios que la transforman en sospechosa”, explicó a Télam una fuente judicial.
Según las fuentes, en primer lugar, la mujer llegó al domicilio de sus empleadores a las 6.50 de la mañana y recién a las 9 le llamó la atención que el matrimonio no hubiera bajado a desayunar, pese a que además vio que estaba intacta la cena -brócoli y alcauciles- que ella les había preparado la noche anterior.


