El 8 de Marzo se conmemora en todo el mundo el Día Internacional de la Mujer. Esta fecha fue elegida en 1910 a propuesta de una socialista Clara Zetkin, en recuerdo de la muerte de 129 obreras que fallecieron en una fábrica textil en Nueva York, víctimas de un incendio provocado cuando estaban reclamando mejoras en las condiciones de trabajo.
Hitos esenciales de la presencia de la mujer en nuestro país: en el campo de la medicina, la primera médica: Cecilia Grierson; Julieta Lantieri, Virginia Bolten; en la militancia y participación política: Fenia, Mariana y Adela Chertkoff, Pascuala Cueto, Carolina Muzilli, Sara Justo, Carmen Baldovino, Gabriela Laperriere; Alfonsina Storni, y una
Luchadora incansable en este terreno fue la inolvidable Alicia Moreau de Justo.
Cada derecho que gana la mujer, es un beneficio que pierde el privilegio nacional o extranjero. Contra estos intereses se alzó la voz de quien fuera el promotor de la justicia social, Alfredo L. Palacios, primer Diputado Socialista de América, que en 1907 obtiene la Ley 5291 de Reglamentación del Trabajo de Mujeres y Niños, impulsando un Nuevo Derecho en un Parlamento ajeno a los reclamos populares.
La construcción de una sociedad más justa y solidaria será posible si la mujer tiene una activa participación.
Las luchas por los derechos de aquellas mujeres, en una sociedad machista que reinaba en Argentina, fueron una contante, y que además de la amistad, también había surgido debido a los profundos pensamientos feministas que compartían, y que en definitiva las hicieron luchar de manera permanente para conseguir que la sociedad tomara conciencia del respeto hacia los derechos de las mujeres.
Aquella ideología las llevó en 1906 a integrar el Centro Feminista del Congreso Internacional del Libre Pensamiento, que se llevó a cabo en Buenos Aires, y en el que participaron mujeres que cambiarían por completo la historia de la Argentina, como es el caso de Alicia Moreau, Sara Justo y Elvira Rawson, entre otras, y cuya labor se centró en el reclamo permanente por los derechos cívicos femeninos en la Argentina.
Durante algunos años mantuvieron una batalla a través de la justicia de los hombres por lograr que se estableciera el derecho de la mujer a ser parte del sufragio, y cuando pareció quebrarse ante la constante negativa de las autoridades, descubrieron que si bien la Constitución nacional no permitía el voto femenino, sí ofrecía la posibilidad de ser elegidas, es decir participar de la política a través de una candidatura.
Fundaron en 1904, la Asociación Universitaria Argentina, con el objetivo de que más mujeres accedieran a la educación universitaria. En 1906 imtegraron el Centro Feminista del Congreso del Libre Pensamiento que se hizo en Buenos Aires, junto a otras feministas como Elvira Rawson, Sara Justo, Petrona Eyle y Cecilia Grierson, que reclamaban por los derechos cívicos de la mujer.
Aquello las colmó de alegría, e inmediatamente crearon su propia agrupación, bajo la denominación de Partido Nacional Feminista, fundado en el mes de abril de 1919 y con el cual Julieta Lanteri se presentó como candidata a diputada. Esto la convirtió en la primera mujer candidata política.
Sus folletos inundaron las calles de Buenos Aires, y muy pronto su slogan fue reconocido popularmente: “En el Parlamento una banca me espera, llevadme a ella”. En los comicios alcanzó a conseguir un total de 1730 votos, por supuesto todos masculinos, ya que las mujeres aún no habían conseguido el derecho a votar.
Su candidatura no alcanzó las cifras esperadas y Lanteri no pudo ingresar al parlamente. No obstante, jamás se desanimó y decidió continuar en la lucha, para lo cual convocó a Alicia Moreau de Justo para desarrollar un empadronamiento provisorio femenino, y luego de aquello, un simulacro de votación, el cual tuvo lugar en plena Plaza Flores logrando la participación de más de 4000 mujeres.
Aquello no sólo repercutió en todo el país, sino que además fue observado con admiración desde cada rincón del planeta, sirviendo de idea para otras agrupaciones feministas del resto del mundo, que tomaban como ejemplo el trabajo realizado por Julieta Lanteri y Alicia Moreau de Justo.
Finalmente, su lucha valió la pena, y en 1920 fue incluida en la lista del Partido Socialista junto a Alicia Moreau de Justo y el Senador Dr. Juan B. Justo. En 1924, año en que triunfó el Dr. Alfredo Palacios, Julieta Lanteri lo siguió en cantidad de votos. Muchas mujeres siguieron sus pasos, y que finalmente lograron que en el año 1947 se sancionara la Ley 13.010, que permitió a las mujeres acceder a las urnas, participando políticamente en el sistema democrático argentino.
Justina Molina


